9/29/2008

Los fabricantes de automóviles también serían sacados del pozo

Es increíble. Con dinero del contribuyente se van a salvar empresas en plena decadencia. Como si el dinero sirve para resolver la decadencia. El problema principal de estas empresas es su gerencia y ni el dinero ni nada va a mejorar eso. Además el atraso tecnológico de estas empresas es de alrededor de 15 años por lo que todo el dinero del mundo no va a servir.

En vez de tirar el dinero de esta forma, creo que sería mejor crear un fondo de investigación tecnológica para que jóvenes emprendedores puedan innovar la tecnología del motor. Incluso se podría generar un fondo mundial, con lo cual se generaría una gran red de investigadores y emprendedores que pudieran crear un salto cuántico del motor de combustión, o incluso un cambio total en la tecnología.

Lo relevante sería que esta tecnología fuese libre completamente de patentes y que pudiera ser utilizado por todos. Por un lado resolvería uno de los grandes problemas medioambientales generados por el transporte privado peor también de la productividad automotriz estadounidense. Pudiera ser que las tres empresas pudieran resolver sus problemas, pero igual se abriría las puertas a nuevos emprendedores más capaces que los de los principales constructores.

FMI y la regulación

La idea de la regulación de los mercados financieros es una idea añeja. Incluso en un ensayo escrito en abril-mayo 2008 propuse una reforma total del FMI para que sea un regulador mundial, no sólo de los mercados financieros y bursátiles sino también para impuestos ecológicos, una tasa Tobin con la cual se podría financiar el desarrollo de los países más pobres, etc.

Con gran asombro veo en estos días (28 y 29 de septiembre) que presidente del FMI, Dominique Strauss-Kahn- esté proponiendo volverse en el órgano regulador. Por un lado demuestra su gran ignorancia culpando a la anarquía del problema. Como bue representante de la izquierda muestra su repudio a la sociedad justificando la tiranía de la clase política sobre la soberanía de la sociedad. Pero eso es el mal menor ya no se puede esperar más de un parásito que vive de nuetrsos impuetos. Más interesante es que, para los que no son expertos del tema, el FMI se fundó con ese objetivo en las conferencias de Bretton Woods en 1944. Pero en su época neoliberal el FMI ha sido más bien lo contrario, es el principal responsable de la desregulación de los mercados financieros. Es decir, el organismo que él repersenta es el único culpable de la crisis actual y de todas las crisis habidas y por haber.

Aunque suene aceptable esta idea de vvoler al pasado de la presidencia del FMI, no lo es. El FMI fue un constructo imperialista del Norte Global. No representa ni los países, ni la población y ni siquiera el capital feneciera mundial. Dejar que este órgano decadente regule la economía global es de los más irresponsable. Con más asombro vi el día de ayer domingo 28 que la "izquierda mexicana" representada por Muñoz Ledo y la Dra. Correa argumenten que sea el G8+5 (es decir los países imperialistas más Brasil, Mexico, India, China y Sudafrica) los que regulen los mercados financieros. Se ve la decadencia total de la política de nuestro país. El manualito stalinista parece que aun no es digerido por nuestros representantes de izquierda. Que esa figura imperialista del G8+5 que no tiene ningún sustento alguno domine algo que de propiedad de 13 países es infame.

A corto plazo sólo tenemos una solución, dejárselo a la UNCTAD que representa a 131 países, algo mucho más democrático que 13 países que aparte de ser los principales responsables de la sobrepoblación, la degradación ambiental y del calentamiento global no son mucho más.

Regulación es necesario, sin embargo ésta debe ser totalmente democrática y representada por la mayoría de las naciones y no volverse a otra dictadura del Norte con unos súbditos.

Algunas ligas y documentos:

FMI: el fin de una era

El FMI da un giro y pide un estricto control de mercados e instituciones

Se ofrece el FMI como controlador y regulador de los mercados financieros

9/19/2008

La crisis financiera y el prestamista de última instancia.

¿Debe el Estado intervenir como prestamista de última instancia? Si analizamos la crisis financiera de modo general tendríamos que decir no. No ha servido de nada gastar más de 816 mil millones para salvar a unos cuantos accionistas y empleados. Ese dinero es finalmente dinero que se le ha robado a los contribuyentes que son obligados a pagar impuestos. Y para eso quieren ver resultados que los beneficie a ellos y no a otros.

Pero si lo observamos mas detalladamente se observa que el porque la función de prestamista de última instancia no ha servido. Para salvar a Bear Stearns otorgó casi 30 mil millones para facilitar la venta a JP Morgan Chase. Posteriormente tomó el control directivo de las dos empresas hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac pagando 100 mil millones para cada una. Posteriormente, cuando el banco Lehman Brothers estaba en dificultades, un banco inglés (Barclays) y uno gringo (Bank of America) quería comprarlo, exigieron una facilidades parecidas a las que dio para la compra de Bear Stearns. Sin embargo, esta vez el gobierno dijo NEL. El motivo: el gobierno no va a salir a salvar a cada banco que este quebrado. Pero sólo un día más tarde surgió el rumor que el gobierno iba a nacionalizar la aseguradora American International Group. Para tomar el control de la empresa se gastaron 85 mil millones de dólares.

Si observamos con detalle podemos ver que el gobierno ha tomado unas decisiones muy distintas:
a) No intervenir como en el caso Lehman Brothers, que no es el único. Ha habido varios bancos que han quebrado pero de tamaño insignificante para la Casa Blanca.
b) Ofrecer líneas de crédito y otras facilidades para que los bancos sean comprados por otros como el caso de Bear Stearns.
c) Nacionalizar como en los casoso de Fannie Mae, Freddie Mac y American International Group.

En mi humilde opinión esta ambigüedad es la que ha provocado que la función de prestamista de última instancia no este sirviendo. No hay seguridad, parece que depende del humor con que se levante Bush. Y así la función de prestamista de última instancia provoca más incertidumbre que si no hubiera y se dejara quebrar el sector financiero. Parece que las lecciones de 1929 no han sido aprendidas. Pero también cuando interviene el gobierno genera más ruido. A veces nacionaliza y otras veces apoya las fusiones. A mi parecer la nacionalización es errónea. Lo que hace el gobierno es salvar a los accionistas, como si estos fueran las víctimas de la crisis. Todo inversionista sabe que su inversión tienen un riesgo y si se pierde pues ni modo. Lo que debió haber hecho el gobierno es tomar ese dinero y repartirlo en la población que tiene hipotecas y que tiene dificultades en pagarlas. Esas son las verdaderas víctimas. Ser un ciudadano imbécil y endeudarme demás no es delito y menos en EEUU, donde el nivel educativo es tan decadente y donde el candidato republicano ni siquiera sabe quien es el Señor Zapatero. Pero lo que entregan hipotecas sabiendo que la gente no lo pueden pagar si es un delincuente, por lo que ni los empleados ni los accionistas de esas empresas deberían recibir un centavo del erario público.

Creo que la mejor forma de intervenir en el mercado como gobierno debe ser la de facilitar dinero y crédito tanto para la población afectada como a las empresas sanas que están interesadas en adquirir estas empresas quebradas como se hizo en el caso de Bear Stearns y JP Morgan Chase.

Algunos articulos y videos interesantes:

- Alejandro Nadal. Súper rescate en Wall Street: ¿funcionará?

http://www.jornada.unam.mx/2008/09/24/index.php?section=opinion&article=028a1eco

- Let's Play "WALLSTREET BAILOUT" The Rules Are... Rep Kaptur
http://www.youtube.com/watch?v=S27yitK32ds
http://www.youtube.com/watch?v=mbD62gNi9WE&feature=related

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9/18/2008

Reflexiones sobre el atentado en Morelia, Mich.

Creo que la nota editorial de la Jornada del día 17 de septiembre (que va pegada más abajo) es motivo de reflexión, pero antes quisiera poner los siguientes puntos para reflexionar:

¿Quién pudo hacer algo así?
  • El Narco: la verdad no lo creo, ni creo que tengan motivo de hacerlo. Están ganando la guerra que el gobierno les declaró. La gran mayoría de la ciudadanía se ha cambiado de opinión sobre tener las tropas en las calles. Al tener todo a favor pues no creo que sean tan brutos para cambiar la voluntad de la gente.
  • Un grupo de narcos desfavorecido: podría ser que el gobierno de Michoacán haya negociado con algún grupo, desfavoreciendo a otro. Sin embargo, hasta ahora nunca han reaccionado de esta forma. por lo general han mandado a ejecutar a gente cercano del político que los desfavorezca, sin embargo no se puede descartar.
  • Terroristas o grupos insurgentes: (Conste que esto lo estoy escribiendo antes que el famosos CISEN culpe al EPR) la verdad no creo que el ataque tenga un carácter terrorista. Es más bien un ataque intimidador. Los ataques terroristas se caracterizan por quedar en la memoria de la gente y para eso se necesita una gran shock. 7 muertos -lo siento mucho por ellos- no hay nadie que los recuerde mañana. Un ataque terrorista necesita 30, 40 o 50 muertos, 200 heridos, etc. para que sea noticia, que es el objetivo principal. so lo vemos en Irak, Afganistan etc. ¿O alguien se acuerda de cuanta gente inocente mataron los EEUU el día de ayer en Afganistan? NO. Simplemente porque eran menos de 10 desafortunadamente.
  • El gobierno: aunque suene a teoría de complot en Colombia el gobierno ha creado sus grupos paramilitares que han creado una gran cantidad de atentados en nombre de la FARC. Es una forma muy simple para unir al rebaño de ciudadanos en contra de un "enemigo". Otro ejemplo sería George Bush, que incluso con atentados organizados por él mismo ha justificado dos guerras. En nuestro caso no es tan obvio, pero no hay que olvidar alguans reacciones raras del presidente. Ha despedido prácticamente a todo secretario que no le sea completamente fiel, poniendo a Mouriño en gobernación. Culpó a Muñoz Ledo de golpista por proponer la revocación del mandato. Es decir, tiene un miedo espantoso de poder perder el poder, un tema que ha sido ampliamente discutido en "Primer Plano". También hay que ver su discurso del día 16 que creo que es totalmente erróneo. Culpa a todo aquel que trate de dividir la nación, es decir, AMLO y sus seguidores cuando se trata de un hecho único. Si habla de dividir el país pues debería revisar primero su partido, en el cual se festeja y se humilla a la izquierda presumiendo lo bien que hicieron el fraude. Además que fue él mismo el que generó la situación. Ni hay que olvidar que AMLO le mandó una carta en la cual exponía que si se recontaban los votos no la haría de tos.
No quiero afirmar que sea el gobierno, pero creo que es necesario reflexionar sobre la actitud que ha tomado el mandatario en respecto al caso.

Editorial

Ante la barbarie, respuesta improcedente

La noche del lunes pasado, durante la celebración del 198 aniversario del inicio de la Independencia, varios artefactos explosivos fueron activados en la repleta plaza Melchor Ocampo, de Morelia, Michoacán. El saldo del atentado es, según cifras de la procuraduría estatal, de siete muertos y más de un centenar de heridos.

El ataque, abominable desde cualquier perspectiva, constituye un nuevo escalón en la barbarie que sacude al territorio nacional, en la medida en que ha tomado como objetivo a personas inocentes y ajenas a los conflictos entre organizaciones criminales y a las pugnas entre éstas y las corporaciones de seguridad pública.

Si se considera que este atentando artero contra civiles fue perpetrado en la ciudad natal del titular del Ejecutivo federal, en el momento culminante de la más significativa ceremonia republicana y horas antes de la mayor exhibición de fuerza militar por parte del poder público –es decir, con la garantía de una cobertura informativa masificada e instantánea–, es inevitable percibir en esta atrocidad tanto la intención de provocar un impacto mediático de gran escala en todo el país como la carga simbólica de un inequívoco mensaje de desafío a las más altas instancias del Estado.

La sociedad se encuentra ante un hecho delictivo de extremada violencia que escapa, al parecer, a la lógica tradicional de disputas territoriales, venganzas y ajustes de cuentas en el seno de la delincuencia organizada, y asiste al surgimiento de ataques homicidas perpetrados sin otro propósito que causar pánico y zozobra en la población y en las autoridades.

En el desfile militar de ayer, en un discurso fuera de programa, Felipe Calderón Hinojosa formuló severas descalificaciones contra los autores del atentado, lo vinculó de alguna forma con la fractura política que vive el país, exhortó a la oposición a renunciar a sus posturas e hizo un enésimo llamado a la unidad nacional que, según él, ameritan sus estrategias contra la criminalidad. La alocución referida falló en el tono, expresó ideas erróneas y, lejos de aportar elementos para la comprensión de lo ocurrido, introdujo factores adicionales de confusión ante la opinión pública: en una circunstancia como la presente cabe esperar de una jefatura de Estado firmeza, sí, pero también serenidad y mesura en la formulación de los problemas. En cambio, los ácidos denuestos vertidos por Calderón contra los agresores criminales dejaron ver inseguridad y descontrol. Adicionalmente, por más que haya resultado tentador el empleo de la expresión “traidores a la patria” en un discurso de 16 de septiembre, llamar así a quienes, en rigor, no lo son –y no hay aquí afán alguno de exculpar a los responsables del atentado, sino reclamo de precisión conceptual–, confunde y distorsiona la percepción pública del fenómeno delictivo. Lo más preocupante del mensaje comentado es la referencia a la polarización política que afecta a la ciudadanía, como si esa división fuese un factor causal o un agravante de la escalada de violencia delictiva y como si, para erradicarla, bastara con que la oposición depusiera sus diferencias con la administración actual.

La fractura referida, hay que recordarlo, no empezó antenoche en el Zócalo capitalino, sino en las postrimerías del foxismo, cuando el régimen intentó impedir por todos los medios –legales e ilegales– la llegada al poder de un proyecto alternativo de sociedad y de país, y se profundizó en el desaseado proceso electoral de julio de 2006, que culminó con la conformación de una presidencia impugnada por un tercio del electorado y deficitaria en legitimidad. El colapso de la seguridad pública y la ofensiva de la criminalidad, en cambio, son resultado de la desintegración social causada por el ciclo de gobiernos neoliberales todavía vigente y por la falta de visión y pericia de la actual administración.

El movimiento opositor al que Calderón Hinojosa exhortó ayer a la claudicación es, sin embargo, diametralmente opuesto a la salvaje violencia delictiva que se hizo notar en Morelia: mientras que ésta sembraba la muerte, el dolor y el pánico en la plaza central de esa ciudad, los seguidores de Andrés Manuel López Obrador hacían gala de civismo y espíritu pacífico en el principal espacio público de la ciudad de México, cercado por las fuerzas federales de seguridad, y que, sin embargo, fue ocupado, utilizado y desalojado en completo orden y disciplina por los integrantes de la resistencia civil. No hay razón ni justificación, por lo tanto, para mezclar, en una misma alocución, asuntos tan distintos e inconexos como las contiendas políticas en curso y el sangriento acoso de la criminalidad organizada.