7/31/2006

Resistencia civil... ¿la revolución del siglo XXI?

Aunque sea muy temprano para saber las características de los movimientos sociales en este siglo, si se puede ver una tendencia de hartazgo por parte de la sociedad civil hacia sus instituciones políticas. Esta sociedad civil no quiere la violencia ni la guerra. Esto se debe a que los distintos estratos sociales no luchan contra la explotación de la clase capitalista, sino por la integración de sus necesidades en la política local, estatal y federal.

Aunque siempre ha habido tipos de resistencia civil, se toma el movimiento de Gandhi como el primer movimiento de resistencia civil no violento. Desde 1918 figuró Gandhi abiertamente al frente del movimiento nacionalista indio. Instauró nuevos métodos de lucha como las huelgas y huelgas de hambre, y en sus programas rechazaba la lucha armada y predicaba la no violencia como medio para resistir al dominio británico. Preconizaba la total fidelidad a los dictados de la conciencia, llegando incluso a la desobediencia civil si fuese necesario; además, bregó por el retorno a las viejas tradiciones indias. Después del movimiento de Gandhi que llevó a la independencia de la India y del Pakistán, hubo varios intentos de resistencia civil, aunque estos últimos con muy poco éxito. Destaca el movimiento de John Lennon y la izquierda afro-americana que trató de luchar en contra de la guerra de Vietnam. Aunque el movimiento atrajo algunos jóvenes no tuvo éxito ni en la reelección presidencial ni en el fin de la guerra.

En el siglo XXI parece que la resistencia civil se ha puesto de moda. En noviembre del 2004 estalló la Revolución Naranja en Ucrania en el que el pueblo no aceptaba el resultado de unas elecciones que considera amañadas por los resultados que favorecen al candidato prorruso. Salió a la calle para aclamar al líder prooccidental Víktor Yushchenko, logrando que se repita el proceso electoral. Yushchenko ganó en el mes de diciembre y se descubrió que había sido envenenado durante la primera campaña.

La naranja ucraniana se exporta a Bielorrusia el 30 de marzo del 2006. Menos de año y medio después “estalla otra revolución”. En esta ocasión no fue la dispersión del voto opositor lo que dio el 83 % al oficialista Lukashenko. Y tampoco el pucherazo, que –seguramente intentado por este– no habría dado el 83 % en presencia de tantos “observadores”. Se argumentó que fue elección desigual, que el Estado utilizó su maquinaria propagandista y la intimidación de la gente para votar por el partido prorruso.

4 meses después estalla la “revolución amarilla” en México. Las elecciones presidenciales del 2 de julio del 2006 dan como ganador al candidato conservador por aproximadamente por 250000 votos, lo que era un 0.5%. La oposición argumenta que fue el fraude fue una combinación de la revolución ucraniana y la bielorrusa. Por un lado el Estado invirtió cantidades astronómicas en desprestigiar al candidato de la oposición, algo que por las leyes electorales esta prohibido. El partido conservador con tintes fascistas pro-franquistas rebasó el tope de campaña en más del 400%, un tope que creó indignación en la población por la cantidad astronómica que pueden utilizar los partidos en un país donde el 50% de la población vive en extrema pobreza. Por otro lado se argumenta un fraude electoral del tipo ucraniano, donde es embarazaron urnas, hubo compra de votos, etc. En el recuento que pidió el tribunal del 9% de las casillas hubo anomalías en 120.000 votos, todos favoreciendo al candidato de la derecha.

Estos tres movimientos demuestran que la sociedad civil ha madurado y lucha por lo que cree es justo. A diferencia de los movimientos sociales del pasado que enfrentaban una clase proletaria oprimida contra una clase burguesa capitalista que por lo general terminaba en un movimiento armado, hoy en día los movimientos son más heterogéneos. Son luchas de ideologías distintas para incrementar el bienestar. Ya no se trata de una lucha de clases por lo que los dos bandos podrían perder mucho si se tornar violenta.

7/24/2006

La industrialización en México

Introducción

A comienzos de los años ochenta, las bases sobre las que descansaba la industrialización cambiaron y el modelo de sustitución de importaciones (MSI), que se aplicaba desde los años cuarenta, fue eliminado. Sus acusadores le atribuyeron el fracaso de la industria, lo culparon de no fomentar la capacidad de exportar, tener una baja productividad, una alta dependencia tecnológica y estar fuertemente dependiente al apoyo estatal. Asimismo, se atribuyó al MSI de haber generado una clase de empresarios poco dinámicos, los cuales eran incapaces de poder exportar sus productos al mercado mundial. El responsable de todo este proceso de industrialización era el proteccionismo. La solución, según sus críticos, era la apertura de fronteras y el libre comercio. A casi 25 años del cambio del modelo económico no se puede apreciar mejora alguna. La industria mexicana sigue siendo muy débil, sin capacidad de poder competir en el mercado internacional.

El texto completo

7/23/2006

Las famosas "reformas estructurales"

Cuando el PAN y la “derecha” en México hablan de las reformas estructurales, habla como si estas están plenamente definidas. Cualquier modificación a su definición de reformas estructurales es estar en contra de ellas; sólo si se aprueban como ellos las definen el país se salvará. Lo que olvidan es que cualquier cambio que se les haga es una reforma, sin importar de qué corriente de pensamiento vengan. Toda corriente política tratará de imponer algún tipo de reforma y lo importante no es imponer sino negociar mejoras a las distintas reformas ideológicas.


A mi gusto el principal fracaso del sexeño foxista fue el intento de imponer reformas sustanciales sin que éstas tuvieran un respaldo ni de la clase política ni de la población. Esto no debe de sorprendernos, en casi ningún país se ha logrado cambios radicales de la noche a la mañana. Sólo veamos el caso de Suiza, que no aceptó integrarse a la Unión Europea (UE) en 1992. El gobierno, en vez de imponer comenzó a negociar acuerdo bilaterales con la UE, los cuales eran más aceptados por la población. Hoy en día Suiza, aunque todavía no es miembro de la UE, tiene los mismos beneficios (excepto que no tiene voto en las decisiones de la UE) como si se hubiera integrado desde un principio. Este es un excelente ejemplo como se deben introducir las reformas estructurales. Por otro lado existe el fracaso de introducir la constitución europea a la fuerza. La burocracia de Bruselas no tuvo el tacto de comprender los temores de algunos ciudadanos, tratando de imponer un todo o nada. Si en vez de ello se hubiera acercado al sector poblaciones que estaba en contra y se hubieran incluido algunas mejoras para eliminar su temor hoy al constitución europea sería un hecho.


En este sexeño, sin importar quien gane la presidencia, la clase política se debe concentrar en hacer pequeños pero importantes cambios:


  • En vez de hacer grandes cambios constitucionales para lograr una Reforma del Estado, deben de hacer reformas para fortalecer la democracia. Un cambio sustancial que se debe hacer es la eliminación de esa figura obsoleta y grotesca de presidente. Hoy en día no existe país democrático maduro que no tenga un Primer Ministro. Esto fomentaría la creación de bloques y acuerdos.

  • La eliminación del monopolio de partidos es otro punto importante para fomentar la democracia.
  • La regulación de campañas. A mi parecer se debe prohibir anuncios publicitarios en la televisión, o que el espacio publicitario sea comprado por el mismo IFE y repartido de forma igualitaria. Si no se prohíbe los donativos privados, estos deben entrar en un fondo común y repartido de forma también igualitaria.
  • Uno de los temas más controvertidos en los últimos años ha sido si se debe privatizar o no Petróleos Mexicanos. Ahora bien, se ha visto que las empresas privadas no trabajan mejor ni más eficientes que las empresas estatales. Quiebras como las de Enron, Worldcom y Swissair han demostrado que existe la misma corrupción en la industria privada. El principal problema de PEMEX es que los ciudadanos no sabemos cuanto ni en que condiciones vende la paraestatal, y aunque supiéramos no tenemos los medios legales para defender “nuestro” patrimonio. Una posible solución sería que cada ciudadano que pague impuestos sea accionista de la empresa. Así la empresa se volvería una forma de S.A. del pueblo. Una parte de los ingresos se podría distribuir como dividendo, lo que crearía un atractivo para muchos de trabajar formalmente.
  • La reestructuración de los sindicatos. La idea cardenista de crear grandes sindicatos estaba bien en su época, donde muchos pequeños sindicatos no tenían la fuerza de negociación con las grandes empresas. En los últimos 20 años las empresas han tenido que reestructurase y la época de las grandes fábricas terminó. Los sindicatos, sin embargo, siguen enormes. Esto ha provocado que en vez de defender los intereses de los trabajadores, se hayan vuelto grupos de poder corruptos, sin intención alguna de mejorar las condiciones de trabajo como lo pudimos apreciar en la mina Pasta de Conchos. Una posible solución sería crear una ley en la cual ningún sindicato puede tener más de un cierto porcentaje de trabajadores de una empresa. Si, por ejemplo, se pudiera tener a un máximo de 25%, se crearían 5 o 6 sindicatos, todos interesados en ganarse a los trabajadores, defendiendo sus intereses como lo puede ser mayor seguridad laboral, capacitación y pensión digna entre otros.
  • Por último, y para mí la más importante: simplificación y apoyos fiscales. No sirve de nada una reforma hacendaria si no se simplifica el llenado de impuestos. Mientras las empresas necesiten contadores para llenar una simple declaración de impuestos, ningúna micro o pequeña empresa se dará de alta. Le recomendaría al futuro Secretario de Haciendo viajar por Europa para ver las facilidades que crean esos países para la creación de PyMES. Los apoyos fiscales también son extremadamente importantes. En Zürch, Suiza, por ejemplo se puede depreciar una máquina en un 80% en el primer año, lo que fomenta la inversión en activos fijos, muy necesarios para nuestra economía a la que le falta modernizar sus plantas para poder competir en el mercado internacional.

7/17/2006

Reflexiones sobre la economía mexicana

Este blog lo he reado con la intención de mostrar pensamientos sobre la economía mexicana. La economía es una ciencia dónde no existe la verdad absoluta. Cada individuo interpreta de forma distinta las diferentes corrientes. La gran amyoría de los defensores de la teoría neoclálsica no conocen los supuestos de su teoría. Los Keynesianos no se ponen de acuerdo si fue Keynes el que le enseñó a Sraffa o si fue al revés.

Invito a toda persona a reflexionar y opinar sobre lso distintos temas que nos afectan en nuestro país. Ninguna corriente tiene la verdad absoluta. Sólo discutiendo podemos enriquecer nuestras opiniones.