7/23/2006

Las famosas "reformas estructurales"

Cuando el PAN y la “derecha” en México hablan de las reformas estructurales, habla como si estas están plenamente definidas. Cualquier modificación a su definición de reformas estructurales es estar en contra de ellas; sólo si se aprueban como ellos las definen el país se salvará. Lo que olvidan es que cualquier cambio que se les haga es una reforma, sin importar de qué corriente de pensamiento vengan. Toda corriente política tratará de imponer algún tipo de reforma y lo importante no es imponer sino negociar mejoras a las distintas reformas ideológicas.


A mi gusto el principal fracaso del sexeño foxista fue el intento de imponer reformas sustanciales sin que éstas tuvieran un respaldo ni de la clase política ni de la población. Esto no debe de sorprendernos, en casi ningún país se ha logrado cambios radicales de la noche a la mañana. Sólo veamos el caso de Suiza, que no aceptó integrarse a la Unión Europea (UE) en 1992. El gobierno, en vez de imponer comenzó a negociar acuerdo bilaterales con la UE, los cuales eran más aceptados por la población. Hoy en día Suiza, aunque todavía no es miembro de la UE, tiene los mismos beneficios (excepto que no tiene voto en las decisiones de la UE) como si se hubiera integrado desde un principio. Este es un excelente ejemplo como se deben introducir las reformas estructurales. Por otro lado existe el fracaso de introducir la constitución europea a la fuerza. La burocracia de Bruselas no tuvo el tacto de comprender los temores de algunos ciudadanos, tratando de imponer un todo o nada. Si en vez de ello se hubiera acercado al sector poblaciones que estaba en contra y se hubieran incluido algunas mejoras para eliminar su temor hoy al constitución europea sería un hecho.


En este sexeño, sin importar quien gane la presidencia, la clase política se debe concentrar en hacer pequeños pero importantes cambios:


  • En vez de hacer grandes cambios constitucionales para lograr una Reforma del Estado, deben de hacer reformas para fortalecer la democracia. Un cambio sustancial que se debe hacer es la eliminación de esa figura obsoleta y grotesca de presidente. Hoy en día no existe país democrático maduro que no tenga un Primer Ministro. Esto fomentaría la creación de bloques y acuerdos.

  • La eliminación del monopolio de partidos es otro punto importante para fomentar la democracia.
  • La regulación de campañas. A mi parecer se debe prohibir anuncios publicitarios en la televisión, o que el espacio publicitario sea comprado por el mismo IFE y repartido de forma igualitaria. Si no se prohíbe los donativos privados, estos deben entrar en un fondo común y repartido de forma también igualitaria.
  • Uno de los temas más controvertidos en los últimos años ha sido si se debe privatizar o no Petróleos Mexicanos. Ahora bien, se ha visto que las empresas privadas no trabajan mejor ni más eficientes que las empresas estatales. Quiebras como las de Enron, Worldcom y Swissair han demostrado que existe la misma corrupción en la industria privada. El principal problema de PEMEX es que los ciudadanos no sabemos cuanto ni en que condiciones vende la paraestatal, y aunque supiéramos no tenemos los medios legales para defender “nuestro” patrimonio. Una posible solución sería que cada ciudadano que pague impuestos sea accionista de la empresa. Así la empresa se volvería una forma de S.A. del pueblo. Una parte de los ingresos se podría distribuir como dividendo, lo que crearía un atractivo para muchos de trabajar formalmente.
  • La reestructuración de los sindicatos. La idea cardenista de crear grandes sindicatos estaba bien en su época, donde muchos pequeños sindicatos no tenían la fuerza de negociación con las grandes empresas. En los últimos 20 años las empresas han tenido que reestructurase y la época de las grandes fábricas terminó. Los sindicatos, sin embargo, siguen enormes. Esto ha provocado que en vez de defender los intereses de los trabajadores, se hayan vuelto grupos de poder corruptos, sin intención alguna de mejorar las condiciones de trabajo como lo pudimos apreciar en la mina Pasta de Conchos. Una posible solución sería crear una ley en la cual ningún sindicato puede tener más de un cierto porcentaje de trabajadores de una empresa. Si, por ejemplo, se pudiera tener a un máximo de 25%, se crearían 5 o 6 sindicatos, todos interesados en ganarse a los trabajadores, defendiendo sus intereses como lo puede ser mayor seguridad laboral, capacitación y pensión digna entre otros.
  • Por último, y para mí la más importante: simplificación y apoyos fiscales. No sirve de nada una reforma hacendaria si no se simplifica el llenado de impuestos. Mientras las empresas necesiten contadores para llenar una simple declaración de impuestos, ningúna micro o pequeña empresa se dará de alta. Le recomendaría al futuro Secretario de Haciendo viajar por Europa para ver las facilidades que crean esos países para la creación de PyMES. Los apoyos fiscales también son extremadamente importantes. En Zürch, Suiza, por ejemplo se puede depreciar una máquina en un 80% en el primer año, lo que fomenta la inversión en activos fijos, muy necesarios para nuestra economía a la que le falta modernizar sus plantas para poder competir en el mercado internacional.

2 Comments:

At 1:07 p.m., Anonymous Anónimo said...

Yo le agregaría un elemento importante a la reforma fiscal. La gente debe ver que sus impuestos sean utilizados eficientemente. Eso es la gran diferencia con Europa, la gente ve los tranvías, la infraestructura en escuelas e universidades, los seguros de desempleo y de vejes, etc. En México no existe incentivo para pagarlos, lo único que vemos es que la clase política se enriquece (y de todos los partidos). Yo si pagaría impuestos si viera que se suaran para implementar un servicio de transporte público, pero lo único que veo son casas de Montiel, negocios personales como los Bribiesca y ratas como Bejarano.

La transparencia es lo más importante, es más, deberían darle el dinero a los municipios y aca crear una junta de todos los ciudadanos para ver en que se invierte y NO SE GASTA.

 
At 1:06 p.m., Anonymous Anónimo said...

Si no se prohíbe los donativos privados, estos deben entrar en un fondo común y repartido de forma también igualitaria.


Creo que sería injusto para las personas que están haciendo un donativo a la campaña de el candidato de su preferencia que su donativo termine repartiéndose entre todos.

Tampoco creo que debieran prohibirse los donativos (son 'donativos', es como si me prohibieran dar limosna), pero si ha de ser una de las dos prefiero que se prohíban por completo.

 

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