El sorpresivo ataque de Estados Unidos a Caracas para secuestrar al jefe de gobierno venezolano, la amenaza del presidente Donald Trump de apoderarse de Groenlandia sin que importe vulnerar la soberanía de un pequeño pero fiel aliado Dinamarca más otras acciones recientes, pueden interpretarse como otros tantos indicadores de una vuelta al pasado imperialista norteamericano más crudo o como el inicio de una nueva era. A mi parecer no fue tan sorpresivo ya que lo iba diciendo y la asimetría de poder de fuego es abismal. Lo que sí es sorpresivo para mi es la nula reacción de Moscú y de Beijing militarmente hablando.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario