2/06/2011

El fracaso de las redes sociales digitales

Los defensores de los medios electrónicos argumentan que las redes sociales digitales han revolucionado nuestras formas de interactuar y que permite fomentar la unión de grupos que van a defender sus derechos. Ese argumento lleva ya varios años y siempre ha sido lo mismo sin importar el dominio de la red social: Hi5, Myspace, Facebook, etc.

¿Cual es la realidad? Pues que en 2011 estos portales no han servido de mucho. El primer movimiento fue una protesta en Hungria. El parlamento voto una ley que limitaba el derecho de prensa. Cuando asumio su puesto para dirigir la unión de la Unión Europea un grupo decidió organizarse para protestar en contra de la ley. Se organizaran en Facebook como dice el manual. Lo que sucedió es que se paso los datos al servicios secreto y detuvieron a los organizadores.

Posteriormente hubo los movimientos en Tunesia. Para sorpresa de muchos en Tunesia no habia forma de conectarse a Facebook porque el país se ha aislado limitando casi por completo el internet. La gente se organizo sin redes sociales digitales. Se organizo como siempre, por medio de la voz. Y algo parecido paso en Egipto. Aunque tiene libertad de conectarse a todas las paginas, solo el 5% de la población en si tiene posibilidades reales además de que mas de 50 millones de los 80 millones son analfabetas. La gente se organizo como siempre por medio de la voz y por eso tampoco sirvio de nada cuando trataron de cerrar la conexion internacional de internet. La gente no la necesitaba. Ni siquiera el servicio ofrecido por Google y Twitter fue relevante.

Entonces ¿que podemos concluir? Es en si muy fácil, las redes sociales digitales han sido la mejor escusa de los gobiernos para podernos supervisar vendiéndonos la libertad total. La única forma de organizarse es por la misma forma que se ha hecho desde hace miles de años y el motivo es por la dificultad de rastrera la información. Las redes sociales digitales por otor lado permiten la total supervision de los usuarios no solo por las empresas sino tambien por los gobiernos.